El origen de las lanas de "la Lola"

TAnana surgió como consecuencia de un embarazo que hizo que tuviera mucho tiempo libre y muchas ganas de tener la mente ocupada y hacer algo que no fuera solo pasear. Mi madre decidió poner una tienda de lanas en el centro de Granada en 2013, cosa que en ese momento me pareció una locura. Qué equivocada estaba! Poco a poco, fui descubriendo que había todo un mundo detrás de cada ovillo y madeja, y que tejer no solo era un hobbie para muchas personas, sino una terapia.

Toda una vida viendo a mi abuela tejer y muchos intentos fallidos por su parte al intentar enseñarme por mi falta de interés, y el día que cogí la primera aguja, nunca más pude soltarla.

En mi embarazo, pasé muchas horas en esa tiendecita, que, por cierto, se llama Lola & Punto, tejiendo con mi madre a un lado y mi abuela al otro. Tres generaciones. Y la cuarta en camino.

Un día de pleno verano, no se me ocurre otra cosa que decirle a mi madre que por qué no probamos a teñir nosotras las madejas. Y ahí empezó la marcha. Buscar proveedores para las lanas y los tintes, aprender el proceso, practicar, tejer, comparar resultados, preparar la web, las redes sociales… Esto nos mantuvo entretenidos todo el verano, porque ya no solo estábamos nosotras tres, sino toda la familia. Mis abuelos; “La Lola” y su pareja Raúl; mi apoyo incondicional Migue; la pequeña Gloria, con ganas de venir al mundo; y yo, María. Ya sólo nos faltaba encontrar el nombre ideal, y descubrimos que “TAnana” nos describía a la perfección. Y como no había suficientes artistas, mi hermana Paula se puso a dibujar el logo y al “peque” Fer lo pusimos de mensajero.

El resultado de todos esos granitos de arena que han creado TAnana, es que cuando teñimos, disfrutamos.

Y esta pequeña gran familia dedica todas sus ganas y pone toda la creatividad y el cariño en cada una de esas madejas.

Por algo son #LasLanasDeLaLola.